Proyectos – el estanque

La creación de nuestra estanque empezó casi por accidente – nuestro carril se erosiona con la lluvia que baja la cuestecita, así que Chris canalizó el agua en una acequia a un lado, y en una depresión se formó un estanque. La próxima vez que vio una maquina en la zona, pidió que quitara un poco más tierra, creando un estanque más profundo. Nuestra tierra contiene mucha arcilla y el agua se mantuvo hasta finales de primavera, y la vida silvestre floreció. Incluso tuvimos de visita un grupo de Morito común descansando en su migración. Pero era muy triste ver nuestro oasis secarse, y ver como los renacuajos se quedaron sin agua.

Sacamos más tierra para un curso de bioconstrucción en junio y empezamos a pensar en cómo crear un estanque permanente con un presupuesto muy limitado. Nuestros amigos y permacultores, Andrew Zionts and David Arribas, tienen un estanque pequeño que crearon con el plástico negro típico de la agricultura, y después de verlo súper lleno de vida durante el verano, pedimos su ayuda con el diseño y creación de un estanque permanente y más grande en Casa Gaia.

Para el día de equinoccio de otoño organizamos un Día de Voluntariado, y en un día de septiembre de mucho calor nos juntamos un grupo de 30 sudando, turnándonos con la azada en pleno sol. Siguiendo el principio de permacultura de máxima aprovechamiento de recursos, un equipo llevó la arcilla a una zona de sombra donde otro equipo lo convirtió en ladrillos de adobe, o lo dispuso en piscinas hechos de balas de paja y plástico negro conteniendo agua, para posteriormente aprovecharla durante en el curso de bioconstrucción que teníamos programado para el siguiente fin de semana. Sacamos más tierra también para darle mejor forma a nuestro estanque, añadiendo más borde, y aprovechamos este tierra fértil para crear un banco hugelkultur junto a la huerta en mandala.

Andrew supervisó el proceso de darle forma al estanque, con el objetivo de maximizar la variedad de microclimas y nichos ecológicos disponibles, a través de la creación de diferentes niveles además de la creación de borde. Utilizando un nivel muy sencillo, hecho de dos palos, una extensión de tubo de plástico transparente lleno de agua, creamos un borde estrecho y bien nivelado arriba donde apoyar el plástico, una zona amplia pero poco profunda, y una área más profunda en el centro, que servirá de zona de ‘retiro’ durante nuestros veranos largos y secos si no podemos mantener el nivel de agua a través del reciclaje de aguas grises.

La forma básica se creó y se niveló en un día, pero hay trabajos que no son tan adecuados para el caos y alegría que suelen acompañar los grupos grandes, y además la arcilla estaba como piedra. La previsión de tiempo prometía  lluvia así que dejamos el estanque una semana, y después de que la lluvia había hecho su magia, acabamos con un grupo de voluntarios más reducido. El proceso de acabado incluía darle mejor forma, suavizar la superficie y poner cartón debajo del plástico para evitar agujeros. Una vez que estaba el plástico, era momento de esperar la llegada de más lluvia para llenar el estanque… y esperar que ningún animal decidiera que era buen lugar para jugar mientras. Chris utilizo este tiempo para ir cubriendo poco a poco toda la superficie de plástico con piedras. Tenía una doble función: el sol deteriora este tipo de plástico, incluso a través de agua turbia, y las piedras ofrecen mucha protección. Además, como es inevitable que el nivel de agua baje durante los veranos largos y calurosos del sur, veremos cada vez más piedras en lugar de plástico negro. Es más, las piedras y el fango acumulado ofrecerán protección para la vida silvestre también. Chris puso un tubo para canalizar el agua desde el carril, para limitar la erosión en la entrada del estanque, y para facilitar la filtración si fuera necesaria.

Llegó la lluvia en serio, con sólo un rincón del estanque sin piedras – cayó mas lluvia en un fin de semana que recibimos en todo el invierno pasado, mucho en una noche, llenando el estanque hasta rebosar y creando una mini-marisma. El rincón que queda tendrá que esperar hasta que llegue la primavera, cuando empieza a bajar el nivel. Mientras tanto, no somos los únicos que disfrutan del nuevo estanque: insectos, ranas y aves, todos llegaron dentro de unas pocas horas, y los renacuajos en días. Hemos rechazado las ofertas de peces – queremos que el estanque se colonice de la vida animal que ya se encuentra en la zona – pero hemos aceptado plantas acuáticas, y hemos plantado papiro y menta en el borde. El próximo paso es conectar nuestro sistema de reciclaje de aguas grises, para así mantener una entrada de agua durante el largo periodo sin lluvia – a veces de junio a septiembre aquí en Cádiz. Seguiremos subiendo fotos al álbum abajo, – ¡así que vuelve para ver como va este ecosistema en desarrollo!

Projects - Pond

Creating a pond/Creando un estanque